La contratación pública ecológica gana peso como palanca de transformación para la industria textil

La jornada celebrada en Madrid analizó cómo la compra pública puede incorporar criterios de sostenibilidad, trazabilidad, durabilidad e innovación para avanzar hacia un modelo textil más circular y competitivo.

La contratación pública ecológica se consolida como una herramienta efectiva para impulsar la transformación del sector textil. Esa fue una de las principales conclusiones de la jornada celebrada el 12 de marzo en Madrid, en la que representantes institucionales y expertos analizaron cómo la compra pública puede incorporar criterios de sostenibilidad, innovación y calidad para acelerar la transición circular y reforzar la competitividad industrial.


El Consejo Intertextil Español (CIE) fue invitado a participar en la jornada en calidad de ponente. La intervención en representación del CIE corrió a cargo de Salomé Beneyto, que expuso la visión y las aportaciones del sector textil en relación con la contratación pública ecológica y su potencial para impulsar criterios de sostenibilidad, trazabilidad e innovación en las licitaciones públicas.

La jornada permitió poner el foco en uno de los grandes retos de las licitaciones públicas textiles: evitar que el precio siga siendo, por sí solo, el criterio dominante. En el ámbito textil, esta lógica puede dejar en desventaja a las empresas que producen con mayores exigencias ambientales, más trazabilidad y un mayor control de sus procesos, frente a productos de menor coste, pero también de mayor impacto ambiental.

En este contexto, una de las ideas más repetidas durante la sesión fue que el marco normativo ya permite avanzar. La Ley de Contratos del Sector Público establece que la adjudicación debe basarse en la mejor relación calidad-precio, y no únicamente en la oferta más barata, y permite incorporar criterios sociales y medioambientales siempre que estén vinculados al objeto del contrato. Entre las vías posibles para hacerlo figuran los criterios de adjudicación, la solvencia técnica, las condiciones especiales de ejecución y los requisitos técnicos del producto.

Durante la jornada también se abordaron cuáles son los criterios más útiles para trasladar esta visión a la compra pública textil. Entre ellos, se destacaron la durabilidad y reciclabilidad de los productos, el contenido de material reciclado, la trazabilidad de la cadena de valor y los requisitos relacionados con sustancias químicas, procesos productivos y huella ambiental o de carbono.

Además, se planteó la conveniencia de ir más allá del precio de compra y valorar el coste del ciclo de vida de los productos, así como impulsar criterios de ecodiseño e innovación. Esta aproximación permitiría a la administración avanzar hacia compras más eficientes y sostenibles, al tiempo que favorecería productos más duraderos, reparables, reciclables y alineados con los objetivos europeos de economía circular.

Otro de los mensajes compartidos fue la necesidad de aplicar estos cambios de forma progresiva y realista. Para ello, se apuntó a la conveniencia de empezar con contratos piloto, adaptar los pliegos de manera gradual y reforzar la formación técnica y jurídica de los órganos de contratación, de modo que puedan incorporar criterios ambientales objetivos, verificables y no discriminatorios.

La conclusión de la jornada fue clara: la contratación pública ecológica representa una oportunidad estratégica para alinear las políticas públicas con la transición circular europea y, al mismo tiempo, reforzar la competitividad de la industria textil. Si la administración incorpora criterios que valoren de forma efectiva la calidad, la innovación y la sostenibilidad, estará contribuyendo a impulsar un modelo productivo más sólido, más circular y mejor preparado para los retos del futuro.

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